Mariana Aylwin dentro de los 475 candidatos a constituyentes que compiten sin cupos de partidos

Mostrar peso o irrelevancia: Lo que se juegan los independientes en la elección de abril


Modificar el statu quo político y no perder legitimidad como líderes sociales son algunos desafíos, según expertos.


Una apuesta de alto riesgo se están jugando los candidatos independientes a la próxima elección de constituyentes.

No solo se trata de reconfigurar o modificar parcialmente el mapa político de grandes coaliciones, sino que también de medir si su discurso logró conectar con la mayoría ciudadana, que no se identifica con los partidos.

De las 1.191 candidaturas a la Convención Constitucional aceptadas por el Servicio Electoral, 475 (cerca del 40%) corresponden a personas que no postulan en un cupo cedido por alguna colectividad tradicional.

Varios de ellos se pueden transformar en una amenaza electoral para las fuerzas del oficialismo y de la oposición, como la periodista Patricia Politzer (en el distrito 10); la abogada constitucionalista Miriam Henríquez (distrito 4); el psicólogo Benito Baranda (distrito 12) y el expresidente del Colegio de Profesores, Mario Aguilar (distrito 8).

Según analistas consultados, se espera que otras figuras como la exministra Mariana Aylwin, el abogado Henry Boys (ambos en el distrito 11) y el vocero del movimiento «No+AFP», Luis Mesina (distrito 10), tengan una buena votación y alteren el cuadro general.

Para el sociólogo y profesor de la U. Academia de Humanismo Cristiano, Raúl Zarzuri, hay “un boom de los independientes”, que muestra una cierta “ciudadanización de la política”. “Es algo muy bueno, porque enfrenta al discurso tradicional que decía que las personas comunes y corrientes no estaban ‘ni ahí' con la política”, dice. En ese sentido Mariana Aylwin dijo: “Somos un equipo que trabaja unido y con generosidad. Lo peor: es financiar una campaña y pedir apoyo para ello”, señaló.


El sistema juega en contra

Pero el escenario es adverso para ellos. Además de dificultades para juntar firmas, financiamiento o tener espacio en la franja televisiva, el «sistema electoral proporcional», que favorece a los grandes pactos, les juega en contra.

En 2016, a nivel de concejales, con ese modelo no se eligió ningún independiente fuera de pacto. En 2017, en la elección a diputados, solo un independiente sin apoyo de partidos consiguió un escaño.

De acuerdo al cientista político Kenneth Bunker, Politzer; Baranda y algún candidato de «Independientes no Neutrales» en los distritos 20 (Concepción) y 6 (Quinta Región cordillera) podrían tener oportunidades. Sin embargo dice que son “candidatos que están desafiando al statu quo” y cree que es difícil “que los independientes (en general) tengan éxito”.

El analista electoral y académico de la UC Roberto Munita, concuerda diciendo que “efectivamente es posible que dos o tres independientes lleguen a la Convención, pero no será una masa importante, como algunos esperan”. Añade que las mayores chances están en el distrito 10 (Santiago y otras comunas), en el 8 (Maipú) o en el 12 (Puente Alto y La Florida).

El cientista político y diputado RN, Tomás Fuentes, apunta que Politzer tiene buenas chances, pero agrega que su caso es distinto al de la «señora Juanita», “ese símbolo del ser independiente, que no va a llegar a la Convención”.

La legitimidad

Particularmente alta será la apuesta de dirigentes sociales independientes, que se alzaron como voceros o rostros del movimiento después el estallido social.

“La elección de convencionales será determinante para saber el peso político efectivo de líderes como Mesina o Aguilar. Muchas veces, estos actores hablan desde un púlpito supuestamente amplio, pero si eso no se traduce en votos. Y es posible que su legitimidad se vea mermada y terminen siendo voceros de un nicho”, explica Munita, quien agrega que un primer indicador será ganar y otro, que ello sea con votos propios y no ser arrastrado, pues su liderazgo en la Convención podría ser menor “si sale electo con baja votación, a lo Florcita Motuda”.

El académico de la U. de Talca, Mauricio Morales, explica que legitimidad no depende si un independiente sale con un 50% o un 1%, pero cree que “para candidatos como Aguilar y Mesina las votaciones individuales sí importan por el proyecto que ellos representan”.

Ahora, cómo se mide una votación baja o alta también es relativo y depende del contexto. Incluso, sacar sobre un 9% en la RM ya es una cifra alta (solo 17 de 47 diputados capitalinos salieron con más de ese porcentaje).

La presidencial de 2017 también entrega un parámetro. Si bien no era independiente, Alejandro Navarro, quien competía con un partido detrás (País), sacó 0,36% (23 mil sufragios), lo que fue un fracaso personal y su colectividad desapareció. En tanto, Eduardo Artés, quien era apoyado por Unión Patriótica (un partido de excomunistas), obtuvo un 0,51%, pero a pesar de su derrota, sus 33 mil votos, permitieron que su proyecto político continuara. De hecho, actualmente presentan candidatos a la Convención.

A juicio de Zarzuri “si hay buenas votaciones, aunque no sean elegidos, podrían ser un buen comienzo”.

Fuente: La Segunda

1 marzo de 2021